Despertaste una mañana obsesionado con la idea de marcharte lejos a buscar no sabes que en no sabes donde, ya no había vuelta atrás y desde la ventanilla del autobús el mundo se desnudaba en plena inmensidad, recuerdas al cielo secuestrado tras la gruesa capa de gris algodón y los instantes cuando el astro rey penetraba la espesura y lejos pero no tan lejos como el horizonte cortaban brillantes los rayos de luz a los campos de siembra, y te soñabas volando sobre, debajo y con las nubes, escoltado por un millar de aves policromaticas, ascendías con tus alas en su maxima envergadura y después caías velozmente en picada como flecha a la tierra y en el ultimo segundo remontando altura atravesabas la cascada luz brillando color tornasol, lo vivías en tu mente, todo era real y tu corazon se agitaba aunmentando su pulso, mientras la carretera se deslizaba de prisa bajo tus pies y tu cómodamente en tu asiento creías estar relativamente seguro pero nunca antes te lanzaste solo a la aventura, jamás sentiste tanto miedo y a la vez tanta vida, la sinestesia en su máxima potencia volvía la libertad un dulce elixir que sacia cualquier sed, y el terror a lo desconocido como un hielo resbalando por la espalda, más habia que encontrarse con el destino y de saber que efectivamente eso sucederia me hubiese preparado mejor. De nuevo loco hablando solo.
-No estas solo, me tienes a mi-
-Eres un reflejo en el espejo, no cuenta-
-Si te fijas en esos detalles no me terminaras de contar nunca una historia-
-Eres un yo invertido deberías saber como termina la historia del viaje a Guanajuato-
-Solo tome tu apariencia eso no significa que sea tu-
-Mierda debo ir otra vez al medico esto no esta nada bien, luego te cuento reflejo tengo que irme-
-Que te vaya bien hombre, !buscame en los espejos¡ -

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