jueves, 8 de enero de 2009

Cielo


-¿Que habrá mas allá? dijo ella mientras miraba perdida el cielo naranja, violeta, y amarillo clásico de los atardeceres citadinos-

-No lo se, supongo que lo que mas desees-

-Eres tu lo que mas deseo y ya te tengo, entonces, ¿es esto el cielo?-

-Hoy puede serlo y mañana el infierno, el amor cambia no me des un sueño el cual no sé sí podré sostener- Como pesan las palabras de amor, deberían pensarse 1o veces antes de ser pronunciadas, son más peligrosas que una pistola.

-Siempre eres tan frió, no se porque te quiero si me torturas-

-No me culpes el primer paso para desilusionarse es ilusionarse, mejor alegrémonos porque todo momento es aquí y todo lugar es ahora, eso decía buda, pensemos en el futuro mañana pues será consecuencia de lo que hagamos hoy- Le dije intentando corregir la idiotez que acababa de profesarle.

-¿No te despierta curiosidad el saber si existe algo mas allá de las estrellas?- La manera en que entonaba sus preguntas denotaba no ser el firmamento lo que veía, si no algo diferente de todo que solo su alma reconocía, su propio universo.

-Cuando una idea te atrapa es imposible liberarte eres necia, y no procuro enfocar mi atención en "el cielo", sabes que no creo en el mi meta es el nirvana, ¿Como sabremos si al morir iremos todos al mismo sitio si cada dogma otorga su propia versión del paraíso? el mundo contiene ya dentro de si al cielo y al infierno, el nirvana se encuentra independiente a ellos en un punto intermedio, no critico tu sistema de creencias solo expongo mi punto, además tendré que esperar a que mi cerebro muera para descubrirlo mientras estoy atado a esto que llamamos "realidad"- El azul profundo de la noche comenzaba a ganarle terreno al día moribundo y el frió de la brisa otoñal incitaba a los cuerpos a abrazarse para combatir sus gélidos efectos, pero no era el frió lo que yo deseaba evitar, sino lejos a la soledad que siempre se haya doblando la esquina y en cualquier sitio inclusive donde hay panales de personas alrededor.

-Ya se que cambiaste de religión y parece que se lo presumieses a todo el mundo, pero no entiendo el porqué dices que debas esperar a que el cerebro muera para descubrirlo- Pregunto verdaderamente intrigada como si en esa respuesta que yo pudiese darle se encontrara una verdad que llevara tiempo buscando incesantemente, pero nunca he sido de las personas que den algo de forma tan sencilla y no cedería esta vez.

-Tendrás que convencerme como sólo tu conoces-

-Eso es chantaje, no es justo-

-Nada es justo por eso el mundo es como es-

-Me niego a complacer tus caprichos infantiles-

-Me parece bien, entonces disfrutemos el atardecer en silencio y pensemos que aquí es el cielo y
este instante sublime se perpetuara con nosotros en la eternidad. Abrázame-
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1 comentario:

  1. Al principio sentì que hablabas conmigo... y, como siempre, yo era màs bien el muchacho...

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