domingo, 17 de mayo de 2009

Me llamaba...


Llueve esta noche y es mayo, por la calle solo transita un vehículo perdido en la oscuridad y la humedad, da vuelta en la esquina y se esfuma tan rápido como vino, de nuevo todo es silencio y quietud, te miro dormir y guardo vigilia por tu sueño, la lluvia te arrulla luces tranquilo como un niño pequeño, me recuesto a tu lado y paso lentamente mis dedos por tus mejillas siguiendo por tus pómulos y tu nuca, acaricio tu cuello y bajo por la linea de tu espalda

-dime que sueñas esta noche, por favor sólo una noche habla conmigo-


te
abrazo y rozo tus labios con mis labios más nada, no te siento no me sientes, te abrazo aun mas fuerte a mi pecho al que tantas veces devoraste sobre esa misma cama donde ahora navegas sobre tu propio océano

-dime a donde sopla el viento esta noche en tu universo, di cuanto ha crecido el universo hacia dentro por favor, sólo esta noche permiteme entrar en tu alma-


susurro en tu oído, te estremeces y de tus labios escapa solo un sonido

-Eeeevaaa-...

No hay comentarios:

Publicar un comentario