veo ahora la fatalidad del ocaso
la rutinaria salida al alba
el mundo ya no es como siempre ha sido
los cambios corren rápido
y mi paso ya es lento.
Me he llenado los pulmones de quietud
he cerrado la llave de la curiosidad.
Me he enfermado de muerte,
todo lo que pruebo me sabe a nostalgia
cierro los ojos y nocturno, pero mis sueños
se llenan de fantasmas,
ahora yo soy como siempre he sido,
mi carácter se tornó rígido como la piel curtida.
Me he enfermado de muerte,
me he saciado con miedos
palidece el brillo de la mirada.
Ya no amo.
Me he enfermado de muerte.
